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El sector de Bellavista, que era parte de Tixán, comenzó a tener su propia identidad a partir de los años cincuenta, cuando Doña Margarita Calderón, devota de la Santa Cruz de Mayo organizaba año tras año una fiesta para rendirle culto; fervor a la que pronto se asociaron sus vecinos. Cuando ella falleció en 1955, su hijo Carlos Cordero decidió continuar con la devoción y entonces mandó construir un pequeño oratorio junto a su casa que lo tenía muy cerca de donde hoy se levanta la nueva capilla.
Posteriormente, en el año 1982, los esposos Miguel Ángel Cordero y Liduvina Padilla, con Señor Gerardo Cordero y Daniel Ávila, hacen construir una gruta en terrenos de la escuela, la misma que después es cerrada con paredes para convertirlo en una mini-capilla, que se la usó hasta hace poco para el servicio litúrgico de la comunidad que comenzó a celebrar las fiestas principales al ritmo del calendario eclesiástico como: Navidad, Jubileo, y por su puesto, las fiestas de la juventud en el mes de junio en honor al Sagrado Corazón de Jesús.
La construcción de la nueva capilla arranca a raíz de la venida del 2° párroco de Chiquintad, el Padre José Bolívar Jiménez Álvarez, quien al terminar los días del jubileo de 1998, con el entusiasmo y la visión pastoral que le caracteriza, nombra como sindicas a las Señoras: Mercedes Durazno Montesdeoca y Esperanza Piña, a quienes les entrega la suma de de $ 3.140.000,oo, dineros propios de la comunidad, y les encarga comenzar la ejecución de la obra en un terreno comprado y luego donado... por la Señora ... entregándole la escritura a la comunidad en la persona de la Señorita Martha Vernal.
Hubo entusiasmo y dedicación absolutamente de todos los moradores que en todo momento contribuyeron con dinero, herramientas, materiales y sobre todo con mingas. Las rifas y los bingos fueron otros de los mecanismos para conseguir recursos. También llegó un aporte de los migrantes, nativos del lugar, que trabajan en Estados Unidos canalizados por el Señor Orlando Agudo que sirvió para comprar la elegante cerámica que se colocó en el piso del templo.
Durante toda la temporada de trabajo, Doña Mercedes Durazno y su esposo el Sr. Polibio Vidal han sido el alma de las acciones que han hecho realidad este anhelo. A ellos se les asociaron muy de cerca los Señores: Lauro Vidal (recientemente fallecido), Víctor Vernal y su esposa Aira Reyes, Juan Albarración, Carmen Vidal y al Señor Edgar Coronel que donó 20 elegantes bancas de madera fina, exquisitamente trabajadas en su taller; por lo que sus nombres deben quedar como seguro referente para las nuevas generaciones.
La capilla, aún no está terminada en su totalidad, sin embargo como premio al esfuerzo que ha realizado la comunidad, el Padre Bolívar Jiménez les celebra la Santa Misa cada segundo domingo del mes a las 7 de la mañana, a la que acude una gran cantidad de fieles.
La Escuela Gerardo Cordero Jaramillo es fundada gracias a las gestiones de los Señores: Sergio Castillo, Daniel Ávila, Julio Campoverde, Maria E. Cordero, Heriberto Vidal, Ángel B. Cordero, E. Benjamín Bernal (Hijo), Juan Alberto Campoverde y Gerardo Cordero, y comienza a funcionar en la casa del Señor Enrique Benjamín Bernal, allá por el año? . El edificio comenzó a construirse en 1980 durante la Alcaldía del Doctor Pedro Córdova Álvarez, en terrenos adquiridos a la Señora Barbarita Calderón. Los primeros profesores fueron: Luz Bernal, Juan Bernal, Mariela Toledo, Beatriz Pinos, Héctor Bernal y Berta Nivelo.
La carretera a la localidad en su primera etapa comienza a construirse por el año 1975, aproximadamente, luego de unos dos o tres años de iniciada la escuela, con el propósito de poder llegar cómodamente con el material requerido para la construcción de las aulas. Las gestiones lo realizaron los padres de familia liderados por el Señor Benjamín Bernal, ante el Consejo Provincial del Azuay cuyo Prefecto era, precisamente, el patrono de la escuela, el Señor Ingeniero Gerardo Cordero Jaramillo.
En una segunda etapa y bajo el impulso de los Señores Juan Agudo Guamán y Segundo Huiracocla, la carretera se conecta con el centro de Tixán, a pesar de cierta resistencia de los Señores Benjamín Bernal y su hijo del mismo nombre, dueños de parte del terreno por donde tenía que atravesar la vía. En 1978 y gracias a las gestiones del Señor Oswaldo Coronel, la vía es afirmada en su totalidad quedando expedita al tránsito vehicular desde Tixán hasta la vía principal a Chiquintad.
Para terminar este relato es conveniente anotar que Tasqui era el antiguo nombre con que se le conocía a este sector perteneciente a Chiquintad. El nombre de Bellavista fue escogido acertadamente por el Señor Oswaldo Coronel, porque efectivamente es un lugar desde donde se puede observar de manera panorámica el hermoso entorno paisajístico que le rodea.
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